En el post de hoy, Lidia Minguela, nuestra fisioterapeuta beFitness localizada en Madrid, habla de LA REHABILITACIÓN DE LA RODILLA, concretamente del tratamiento del ligamento patelo femoral.

Dice Lidia: “Hoy me gustaría resaltar la función que tenemos los fisioterapeutas y sobre todo, la gran mejoría que experimenta el paciente en su recuperación ayudado por un profesional.
La fisioterapia, además de masajes, tiene una gran labor en el campo de la rehabilitación ya que nuestra función abarca desde el pre operatorio, pasando por la fase de convalecencia al post operatorio y mantenimiento tras el alta.”

En este artículo os contamos el tratamiento tras una reconstrucción del ligamento interno que une la rótula al fémur en la rodilla. Este post es un ejemplo de recuperación pero nos gustaría DESTACAR que para cada caso y lesión se deberán adaptar las fases y ejercicios según sea conveniente.

SITUACIÓN DEL PACIENTE
La paciente de 31 años padece de hiperlaxitud ligamentaria desde niña (los ligamentos son demasiado elásticos y no ejercen su función correctamente de sujeción). Siempre ha tenido problemas de rodilla que se han ido acentuando con el paso del tiempo y ha sido necesario realizar esta operación para mejorar su calidad de vida ya que el mero hecho de bajar unas escaleras, le suponía un riesgo de caída constante.

Será necesario operar la otra rodilla aunque primero se ha realizado una y cuando esté completamente recuperada, se hará la segunda.

Fase preoperatoria
Como fisioterapeutas nuestro trabajo comienza aquí y es importante resaltar que un buen preoperatorio mejora notablemente la recuperación tras la intervención.

Los objetivos que tendremos en esta fase son:
Ganar la mayor cantidad músculo para que, una vez operada se pierda la menor cantidad posible.
Liberar de tensiones la musculatura de la pierna, a operar y de la otra pierna y espalda.
Preparar el resto del cuerpo, brazos para soportar las muletas y la otra pierna para el apoyo completo (que deberá aguantar todo el peso durante bastante tiempo).
Aprender a caminar con muletas (función importante para realizarlo bien y con seguridad) y regularlas adecuadamente a la altura del paciente.

Además del trabajo de la pierna a operar, es importante hacer un trabajo muscular y de equilibración completa del cuerpo y se pueden realizar todo tipo de ejercicios que la lesión permita y estar lo más activos posible.


Fase post operatoria inmediata
Tras la operación, el médico recomienda 3 semanas de reposo relativo, cubriendo la pierna con una media de compresión hasta el muslo (que tendrá que seguir llevando un tiempo). No está permitido el apoyo de la pierna y le comenta a la paciente que puede ir doblando ella sola la pierna al límite de su dolor.

Nosotros podemos ayudar a:
Disminuir la inflamación, con técnicas de drenaje linfático, masaje, e hielo (la paciente también deberá ponerse hielo varias veces al día, no mas de 5 minutos cada vez y nunca en contacto directo con la piel).
-Aún con los puntos, vamos a ir palpando las cicatrices con suavidad.
Enseñar a la paciente a desenvolverse con la silla de ruedas y a hacer los cambios de la silla hacia la cama y viceversa.
Corregir la marcha con muletas, asegurándonos de que se haga de forma correcta y segura para evitar caídas.
-Ejercicios suaves de contracción del cuádriceps, para ir activando la musculatura.
-Ejercicios de pie, de la pierna operada para trabajar otros músculos tales como glúteo medio y menor, glúteo mayor e isquiotibiales (mencionando que podremos seguir realizando un trabajo muscular de brazos y espalda para realizar un fortalecimiento general).VER VIDEO DE LOS EJERCICIOS

Fase post operatoria tras las 3 semanas de reposo
Tras el periodo de reposo relativo, el médico permite el apoyo poco a poco de la pierna, además de ir ampliando los grados de flexión de la rodilla, tanto activa como pasivamente y hacer un trabajo más específico de la muscular implicada.

Nuestros objetivos en esta fase serán:
Ampliar los grados de flexion de la rodilla, la paciente de forma activa con ejercicios y nosotros realizando un trabajo de flexión pasiva. VER VIDEO DEL EJERCICIO

-Ejercicios para aumentar el tono muscular del miembro inferior, sobre todo del cuádriceps pero no dejando de lado el resto de músculos. Nos podemos ayudar de aparatos electroestimuladores para aumentar la fuerza de contracción.VER EL VIDEO DEL EJERCICIO
Descontracturar la musculatura que poco a poco irá cogiendo tono, con técnicas de masaje y estiramientos adapatados.
-Cuando los puntos se hayan caído, trabajar de forma mas exhaustiva las cicatrices. Sabemos lo importante que es que se encuentren liberadas y sueltas. VER ARTÍCULO CICATRICES
Mejorar y corregir la marcha con las muletas ya con el apoyo permitido.
Tras un periodo de inmovilizacion, el cerebro “olvida” cómo caminar bien y graba los malos patrones de posturas realizados. Es fundamental este trabajo para una postura correcta e insistiremos en esto hasta la completa recuperación. Es muy útil trabajar con espejos delante para corregir la postura. VER VIDEO DEL MOVIMIENTO

En próximos artículos os contaremos cómo avanza el tratamiento de esta paciente donde hablaremos de las siguientes fases de recuperación y posibles ejercicios a realizar.

Conclusión beFitness
Disponer de un fisioterapeuta cerca siempre es necesario YA QUE cobra MUCHA relevancia ante operaciones de estas características. El trabajo en equipo paciente-fisio es clave para una buena recuperación.

¡Estamos para ayudarte! ¡Consúltanos!

Lidia Minguela, fisioterapeuta beFitness localizada en Madrid.
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